Si no es un astro en quien se piensa
Si no es un dios a quien se ama
Si no es amor de que se vive
Si es un demente, un error o un infortunio
Si es un hombre, si es un angel o si es demonio
Si no es nadie y así lo es todo
Si es así pues que así sea
Pero sea ángel o demonio
Que lo vea y lo comprenda
Que lo espere y lo conciva
¿Qué cosa?
Que alguien le espera
Sea como sea
febrero 01, 2009
diciembre 08, 2008
Gente
Mozalbetes desgraciados que usan armas en lugar de escudos.
Impélidos imbéciles sin futuro, sin esperanza y sin miedo.
Pútridos hermanos de miserables ideas y pobres causas.
Presuntuosos cavernícolas estúpidos y sedentarios.
Ematomas cancerígenos del día a día.
Ingenuos herméticos de apariencia.
Inverbes seguidores de modas.
Hipócritas de sangre pesada.
Adoradores de vanalidades.
Alturistas de fines escoria.
Engreídos supersticiosos.
Analfabetos de corazón.
Indiferentes.
Ególatras.
Normales.
Gente.
Repudien grises de verde brillande y azul claro.
Nubes de noches de estrellas.
Y gentes de personas.
O simplemente no.
Impélidos imbéciles sin futuro, sin esperanza y sin miedo.
Pútridos hermanos de miserables ideas y pobres causas.
Presuntuosos cavernícolas estúpidos y sedentarios.
Ematomas cancerígenos del día a día.
Ingenuos herméticos de apariencia.
Inverbes seguidores de modas.
Hipócritas de sangre pesada.
Adoradores de vanalidades.
Alturistas de fines escoria.
Engreídos supersticiosos.
Analfabetos de corazón.
Indiferentes.
Ególatras.
Normales.
Gente.
Repudien grises de verde brillande y azul claro.
Nubes de noches de estrellas.
Y gentes de personas.
O simplemente no.
noviembre 28, 2008
Tributo a mi causa perdida
/*Escribí esto hace un año justo, me lo acabo de encontrar. Cuánto cambia todo en tan poco tiempo. Salimos de unas y entramos a otras ¡maldito mundo indeciso!*/
Y él me llamaba su amiga, la mejor y la única.
Y él era mi amigo, el mejor y el único.
Siempre mi corazón y el suyo, pasivos y domados caminaban de la mano,
pues eran como nosotros grandes hermanos.
Y así durante tres largos y cortos años nuestra historia se narraba.
Hasta que sin pensarlo, sus labios rozaron los míos.
Un eterno dulce martirio armonizó su mirada.
Y ese fue el momento en que mi alma lo supo.
¡Cuánto lo amaba!
Desde entonces mi amor y mi amigo fueron el mismo.
Esta simple historia no termina aquí.
Pues siendo amor y amistad antagonístas de siglos de olvido,
y siendo la misma distancia oscuro némesis de los amores perdidos,
es de ingenuos mitigar una verdad de lejanía
que transporta al olvido la dicha de recuerdos y de dulces agonías.
Cruel mi verdad al notar que no eran las millas,
ni los extraños países,
ni la lengua distinta lo que a mil leguas se intuía.
Sino un amor diluido y el otro resplandeciente
Contada esta mi historia, fácil tendrán entender mi sencilla razón
de narrar con pocas letras tantas verdades,
de usar mi necio tiempo para vivir entre mares,
de llorar mis decepciones e irrumpir sus canciones.
Por eso, me permito como niña triste, recomendar no caer en mi caída.
Y jamás enamorar a el mejor de sus amigos.
Pues resulta este el más lindo y divino amor...
...y la más larga y doliente compañía.
Si en un fatal caso como el mío
prevalece y brilla la amistad
cuando el amor cambia besos por vocablos desconocidos.
Con un ruego de mi alma imploro un mensaje de aliento
a ustedes lectores poetas.
Por este segundo poema, tributo a mi causa perdida.
Por aquel que con un beso franqueó mi entorno de hielo,
coloreó de rosa mi cielo. Y me pintó una sonrisa.
Es esta sencilla obra dedicada a aquellos que la prefieran y sin duda alguna a él.
Mi mejor amigo.
//Ligera -y necesaria- re edición 24082013
Y él me llamaba su amiga, la mejor y la única.
Y él era mi amigo, el mejor y el único.
Siempre mi corazón y el suyo, pasivos y domados caminaban de la mano,
pues eran como nosotros grandes hermanos.
Y así durante tres largos y cortos años nuestra historia se narraba.
Hasta que sin pensarlo, sus labios rozaron los míos.
Un eterno dulce martirio armonizó su mirada.
Y ese fue el momento en que mi alma lo supo.
¡Cuánto lo amaba!
Desde entonces mi amor y mi amigo fueron el mismo.
Esta simple historia no termina aquí.
Pues siendo amor y amistad antagonístas de siglos de olvido,
y siendo la misma distancia oscuro némesis de los amores perdidos,
es de ingenuos mitigar una verdad de lejanía
que transporta al olvido la dicha de recuerdos y de dulces agonías.
Cruel mi verdad al notar que no eran las millas,
ni los extraños países,
ni la lengua distinta lo que a mil leguas se intuía.
Sino un amor diluido y el otro resplandeciente
Contada esta mi historia, fácil tendrán entender mi sencilla razón
de narrar con pocas letras tantas verdades,
de usar mi necio tiempo para vivir entre mares,
de llorar mis decepciones e irrumpir sus canciones.
Por eso, me permito como niña triste, recomendar no caer en mi caída.
Y jamás enamorar a el mejor de sus amigos.
Pues resulta este el más lindo y divino amor...
...y la más larga y doliente compañía.
Si en un fatal caso como el mío
prevalece y brilla la amistad
cuando el amor cambia besos por vocablos desconocidos.
Con un ruego de mi alma imploro un mensaje de aliento
a ustedes lectores poetas.
Por este segundo poema, tributo a mi causa perdida.
Por aquel que con un beso franqueó mi entorno de hielo,
coloreó de rosa mi cielo. Y me pintó una sonrisa.
Es esta sencilla obra dedicada a aquellos que la prefieran y sin duda alguna a él.
Mi mejor amigo.
//Ligera -y necesaria- re edición 24082013
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