diciembre 19, 2012

¿Cómo no quererte tanto?


//Si te quiero por quererte.

Si en el cristal de tus ojos
enamora su persona,
logra que ames su nombre
y la idea de su presencia.
Como a la brisa junto al mar
cuando camina a tu lado
tras noches de luna llena.

diciembre 09, 2012

Veintisiete pares de nocturno


Luna que guardas en tu eco su voz,
no le dejes vivir con desgana,
no le dejes pensarse sin su sangre
y no pueda juzgarse sin su tiempo.

Sueño profundo que tocas su cuerpo,
vuelve su rostro sonrisa dormida.
Vuelve radiante su voz melodía.

Noche triste que respiras su ausencia
concédeme un deseo de distancia:
cada tarde me acompañen sus ojos
y cada noche su hermosa mirada.

Rozando sean mis labios que lo tocan
si al viento amablemente se le ocurre
nombrarla en los suspiros que le envío.

Vida, anuncia a mi vida presencia
de este aire del mundo que lo envuelve;
que transita de mi pecho a su pecho,
extensión de mi libre existencia.

Dile en caricia a nuestro hombre querido,
con la voz dulce y alterada:
viviré los poemas en tu nombre.

Confirma en sus labios que existe el amor
y, noche que adoro, permíteme a mi
calmar la añoranza que empieza a latir.

octubre 28, 2012

c - s


//Y ese mirar que escribe mundos en el infinito... [V. H.]

Contigo y sin ti el tiempo se hace eterno,
un suspiro se detiene en el pecho.
Destellos de esos ojos caramelo
aguardan mi respuesta sin palabras.

Contigo, la belleza que rodea,
congela los andares tumultuosos,
silencia los murmullos de la gente,
aleja la maldad del universo.
Declina la tristeza inexistente.

Los árboles, el viento y sus olores,
condescendientes ardores de vida,
sosiegan el momento de la muerte,
y viven los detalles en su entraña
muriendo lentamente mi agonía.

Contigo y sin ti el tiempo se hace eterno,
la lluvia se detiene y acaricia,
como el beso en invierno que pregunta
la razón y el por qué de la osadía.

La promesa del arte y de sus letras,
reflejo elemental de mi conciencia,
aplacan el cansancio de mis días,
y aciertan los recuerdos a encontrarte
aspirando a más versos y canciones.

Sin ti, y sin toda la elegancia de tu voz
 es eterna la distancia y su tiempo,
se quiebra la constancia del entorno.
Vuelven fortalecidos los pesares.
Los niños en las calles lloran duelo.

Se encierran en rincones melodías,
el peso de las cargas se asemeja
al lúgubre concierto de un lamento.
¡Que triste lo infinito sin el eco
del suave ronroneo de tu beso!